Autor: Redes 20 febrero 2011

¿Y si los aires de crisis que recorren las mentes del país no fueran sino la búsqueda de los nuevos mecanismos que permitan sustituir, uno a uno, los entramados que se edificaron hace diez mil años, al pasar del nomadismo al asentamiento agrario? ¿Y si no nos hubiéramos dado cuenta todavía de que ha finiquitado el inmovilismo característico del asentamiento permanente en un lugar? ¿Y si no hubiéramos advertido aún que las tensiones generadas por el nuevo nomadismo que comporta la sociedad globalizada en que vivimos está convulsionando nuestros resortes anímicos de manera insospechada?

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