Autor: Redes 30 Octubre 2011

Las cosas son ahora más visibles que antaño. Comparen la visita a una biblioteca gótica para leer un solo libro propiedad de no sé quién con el acoso en las pantallas de los móviles, las ocurrencias de los fans en los blogs y no digamos lo que nos cuenta la televisión durante todas las horas del día. Acabo de ver un vídeo de un niño de ocho meses que ha aprendido a pulsar su índice para ver pasar un dibujo tras otro en el iPad con pantalla digital táctil que le dejó su padre; el mismo niño tiraba literalmente al vacío una revista después de haber apretado inútilmente con el índice la página elegida para que le salieran otras.

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