Autor: Redes 1 mayo 2011

Desde mi mesa de trabajo estoy contemplando grupos aislados de personas disfrutando de un día de sol en la playa. Están felices. Una joven acaricia una pelota con su mano, al lado de su novio; un solitario está pescando sin que nadie lo moleste cuando deja que la corriente se lleve su anzuelo. Otra pareja busca el lugar adecuado en la arena para estirarse confortablemente; ella extiende la toalla y es la primera en quitarse la blusa que pone al descubierto su bañador; él sigue vestido hablando con ella y con el viento.

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