Autor: Redes 24 enero 2010

Hasta hace muy pocos años, nadie podía explicarse el mecanismo para saber qué hacen, piensan y sienten los demás. Lo descubrieron cuatro científicos italianos investigando en la pequeña y bellísima ciudad italiana de Parma, conocida por su buena cocina, el jamón y el queso parmesano.

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