Autor: Redes 15 enero 2012

Nos costó mucho aceptar cosas tan innegables como que las niñas y niños nacidos durante el primer trimestre del año tendrían más suerte en la vida –en promedio y sin olvidar nunca que en ciencia lo que es verdad de un promedio puede no serlo de un individuo– que los que han nacido en los últimos meses del año. Yo nací en noviembre y se puede aducir mi caso tanto como la confirmación de la ley de probabilidades mencionada como la excepción de la regla comúnmente aceptada.

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