El cambio climático está en el orden del día de la agenda científica desde la segunda mitad del siglo veinte. En los últimos años, la hipótesis de que el Sol tiene más influencia en el clima terrestre de lo que se pensaba ha ido ganando adeptos. Aunque ya en 1801, el astrónomo alemán William Herschel detectó que la variación del precio del trigo en Inglaterra podía estar relacionado con el cambio en la intensidad de las manchas solares, vinculadas a la actividad del Sol.
Con tal de determinar la contribución real de la acción humana y de la actividad solar en el clima planetario, desde 2009 se está desarrollando el experimento CLOUD-Cosmic Rays and Cloud Formation en el CERN de Ginebra, con el objetivo de hallar la relación entre los rayos cósmicos y la formación de las nubes. Según los expertos, los resultados de la investigación podrían modificar en buena medida nuestro conocimiento sobre el calentamiento global. Sobre todo esto trata el reportaje Haciendo nubes en el laboratorio del número 13 de la revista Redes para la ciencia. Pide la revista en tu kiosco para leer el artículo o suscríbete aquí para recibir los ejemplares en casa.

Paisaje marítimo con nubes de tormenta (imagen: usuario de flickr).



