El próximo domingo, 27 de noviembre a las 21:30 horas, La 2 de Televisión Española emitirá el capítulo de Redes número 112, Cáncer: impedirlo y curarlo.

Captura de uno de los reportajes del Redes número 112.
La secuenciación del genoma humano y otros hallazgos relevantes de los últimos años están permitiendo grandes avances en la investigación oncológica. Pero la batalla contra el cáncer no solo se lidia en los laboratorios; la realidad nos la encontramos en los hospitales y en nuestros hogares.
En este capítulo de Redes, Eduard Punset hablará con Felipe Calvo, oncólogo del Hospital Universitario Gregorio Marañón, sobre la vertiente clínica del cáncer. Además, hablaremos con investigadores punteros en esta área y con algunos pacientes que nos explicarán qué representa vivir con esta enfermedad.
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23 noviembre 2011 a las 4:03 pm
yo he padecido un cáncer de colon, hace dos años, y me operaron, no me pudieron dar quimioterapia durante los 8 meses que estaba prescrita porque a los dos, me intoxicó el hígado. Me dijeron que era preventiva, asi que no me la dieron mas. Mi temor o pregunta es que al no poder dármela, estoy a la buena de dios. Me dijeron que la alimentación es básica, legumbres, fruta, verduras,cereales, nada de alcohol ni de fumar, hacer deporte regularmente, o sea, nada de grasas ni azúcares, evitar el estrés y procurar evitar pensamientos negativos.Sigo periódicamente los análisis y pruebas pertinentes, la verdad es que me encuentro muy bien, y es verdad una cosa, he tenido un cáncer, si, pero desde el principio lo asumí, no me dejé llevar por la desesperación, y procuro ser feliz. Lo importante es la calidad de vida que lleves, no la cantidad, porque de eso nadie puede predecir cuándo te ha de llegar tu dia.
23 noviembre 2011 a las 7:40 pm
“Lidiar con el cáncer”… interesante. Podemos prevenirlo?… según diversos autores una práctica diaria de técnicas de Meditación pueden ayudarnos, no solo a tratarlo sino también a prevenirlo… “Judson A. Brewer, profesor de psiquiatría y autor principal del estudio, publicado en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. A su juicio, comprender cómo funciona la meditación ayudará a investigar una serie de enfermedades. «Se ha demostrado que la meditación ayuda en una variedad de problemas de salud, como dejar de fumar, lidiar con el cáncer e incluso prevenir la psoriasis»”
Ahora mismo, en http://facebook.com/psicopedagogia.activa tenemos un Debate Abierto sobre la conveniencia de enseñar a meditar en las escuelas…
Invitad@s a participar!
23 noviembre 2011 a las 8:56 pm
Sr: Eduard Punset. ¡ Y cuánto motivo justifica la ocasión ! Es un tema, del que no se precisa ser lacónico, al revés, de amplios argumentos que nos permita dar valor sumario . La ciencia e investigación, es cierto, que en esté campo nos ofreces grandes posibilidades matemática de esperanzas, pero aún así, nos falta él sostén del acabado. Y pienso, que es poco lo que se invierte , en el desarrollo para decifrar la secuencia, teniendo en cuenta el tenebrismo que incluso expresa el hecho. En notas de prensas anteriores, se hablaba de reducir gastos en Ciencia e Investigación o = I+D, haciendo culpable las rupturas en el equilibrio económico, ¡y me pregunto! ¿Es cuestión de cálculos o de coste un investigador? ¡Sorprendente! Es robarle el sueño a una vida, con el desvío y despilfarro al que nos hacen acostumbrar en notición, como para no abandonarse en la vergüenza. Quizás lejos estamos de los Estados Unidos, Alemanía, Francia, China, Gran Bretaña y Japón, pero la iniciativa de compañías privadas en su aportación, es un modelo para ir después, teniendo en cuenta que el tumor no tiene excepción. La Unión Europea es pieza para también dirigir la vista no?. Gracias. Un saludo
25 noviembre 2011 a las 1:03 pm
David Khayat: La Biblia contra el cáncer:
Bueno contra el cáncer: calcio en comprimidos (no de lácteos, colorrectal); té verde, zumo de granada (zumos comerciales), tomates, plátano, selenio (próstata); coles de diversos tipos (páncreas); rábano, ajo y cebolla (estómago y colon); vino (muchos cánceres, incluido páncreas); cúrcuma; soja; pistacho; frutos secos; ginkgo biloba; ejercicio; aceite de oliva, aceitunas verdes, aguacate, sésamo, albahaca, alcachofa, alcaparras, algas, arándanos, arroz, berro, brécol, gambas, calabacín, caldo de verduras, conejo, pollo, cerdo sin grasa, cebada, conservas de tomate, grosella, guindilla, huevo, jenjibre, lentejas, merluza (pescado blanco), menta, miel, moras, nabo, nectarina, nuez, nuez moscada, pan integral, pomelo, perejil, pimienta, pimiento, semillas, remolacha, rúcula, sandía, setas, tofu, uvas…
Malo: lácteos (menos malos: yogures con bífidus y queso), sangre roja, charcutería industrial, patatas fritas (especialmente de bolsa), galletas, pan tostado, zumo de naranja (para gente de piel blanca, rubios, pelirrojos, etc.), zanahoria, fumar, usar wok y parrilla, atún/pez espada/salmón/fletán, caramelos, cangrejo de mar, costillas de cerdo, crema pastelera, bollería industrial, embutidos, humus, helado, leche condensada, maíz, melocotón, manzana, morcilla, palomitas, regaliz, salchichas de frankfurt, sushi, sorbete…
Indiferente: usar móvil, desodorante o aspartamo.
¡Suerte!
25 noviembre 2011 a las 1:06 pm
Carlos A. González: “La comida con poca sal protege del cáncer”
Dirige la Unidad de Nutrición, Ambiente y Cáncer del Institut Català d’Oncologia, donde estudia los estilos dietéticos más saludables y los peores.
–No todos los alimentos son potencialmente cancerígenos, ¿verdad?
–No. Hay alimentos que reducen el riesgo de cáncer, como las frutas y las verduras, y otros que lo aumentan. Está ampliamente comprobado que un 30% de los cánceres están inducidos o provocados por lo que comemos, y otro 60%, por factores ambientales. El 10% restante se deben a mutaciones genéticas heredadas.
–Un experto en genética diría que todo depende de la predisposición.
–Esto hay que matizarlo. Si tienes susceptibilidad genética a sufrir un tumor inducido por el tabaco, pero no fumas, lo más probable es que no desarrolles cáncer de pulmón. En cambio, quien hereda una mutación genética que provoca un tumor concreto lo sufrirá con independencia de lo que coma y del ambiente en que respire. No existen tumores que tengan una sola causa, salvo excepciones: las radiaciones de la bomba atómica hicieron que en Hiroshima (Japón) se multiplicara el cáncer.
–¿Qué alimentos tienen más potencial cancerígeno?
–Si incluimos al alcohol entre los alimentos, diría que es el componente dietético más inductor del cáncer, tanto por la cantidad de personas que lo consumen como porque está relacionado con muchos tumores: de cavidad bucal, laringe, esófago, hígado, mama e intestino. Hay bebidas alcohólicas que, además, contienen nitrosaminas, unas sustancias que propician el cáncer de colon.
–¿Qué bebidas?
–La cerveza y el whisky, las que llevan malta y se someten a altas temperaturas durante su elaboración. La industria intenta reducir ese riesgo. También hay nitrosaminas, y en cantidades importantes, en los embutidos, los ahumados y en todos los alimentos muy salados, que contienen nitritos. Son aditivos que se añaden porque tienen acción bactericida y evitan la contaminación. El bacon es de los que más llevan. Creo que deberían estar más controlados.
–¿Qué provocan?
–Los alimentos con alto contenido en sal, incluidos los pescados conservados en salazón, aumentan la inflamación crónica de la mucosa intestinal y eso está relacionado con el cáncer gástrico. Se sabe que la comida con poca sal protege del cáncer.
–¿Otras comidas de riesgo?
–Las grasas que causan obesidad. La obesidad está asociada al cáncer de mama en las mujeres, y al de colon, riñón y esófago.
–¿Por el aumento de peso?
–No. La grasa que se acumula en la obesidad es una fuente de fabricación de estrógenos, las hormonas femeninas asociadas al cáncer de mama. En los hombres, se transforma en andrógenos, las hormonas relacionadas con el cáncer de próstata.
–Entonces, la grasa es lo peor.
–No solo. Son claramente negativas las grasas saturadas, las de origen animal –la de la leche, quesos y mantequillas, y la de la carne, que contiene grasa aunque sea magra–, pero las carnes rojas tienen un efecto cancerígeno añadido, que se debe al pigmento que las enrojece, la miohemoglobina, una molécula de hierro orgánico que es el principal productor endógeno de nitrosaminas. En todo el mundo se acepta ya que las carnes rojas aumentan el riesgo de sufrir cáncer colorrectal.
–¿Y peor si se cocinan a la brasa?
–Si, pero por otra causa. Lo que se degenera al quemar la carne son los hidrocarburos policíclicos aromáticos, que también son cancerígenos. No es aconsejable comer carne cocinada a altas temperaturas y en contacto directo con las brasas.
–Vayamos a la comida protectora.
–Hay multitud de pruebas sobre los beneficios de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres. Las fibras reducen de forma clarísima el riesgo de cáncer de colon y recto, porque modifican los componentes de la flora intestinal. Favorecen la proliferación de unas bacterias que propician el recambio celular que se suprime cuando hay cáncer. Las fibras protegen por múltiples caminos.
–¿Las personas vegetarianas sufren menos cánceres?
–Esto se ha estudiado, y se ha visto que no es así. Aunque aumentes el consumo de frutas, verduras y cereales su efecto protector no crece en la misma proporción. Los vegetarianos evitan el riesgo de las carnes, pero no pueden eludir el hecho de que los tumores tienen causa múltiple.
–Saber todo esto que explica, ¿hace que la gente mejore su dieta?
–La gente prefiere pensar que el riesgo de cáncer está fuera de su alcance, antes que aceptar que debería cambiar algún hábito alimenticio. Les es más fácil ver la culpa fuera.
–¿Qué forma de comer aconseja?
–Dieta variada y mixta: no eliminar por completo la carne, tomarla una vez a la semana. Pescado, dos o tres veces. Cereales integrales, legumbres, frutas y verduras, cada día. La leche y los quesos, desnatados. No fumar y hacer ejercicio físico. Así reduciría yo el riesgo de cáncer.
27 noviembre 2011 a las 11:32 am
Si el cancer es dificil de llevar, en mi caso es doblemente duro.A mi mujer le diagnosticaron un cancer de mama, y al mes siguiente a mi un tumor en el abdomen, hemos hecho nuestras sesiones de quimioterapia, que te deja totalmente extenuado, sin fuerza fisica, pero en ningun momento hemos tenido la moral baja, siempre hemos tirado para adelante asumiendo la enfermedad. En estos momentos yo me encuentro casi perfectamente, y mi mujer esta saliendo de ello, la operaron y ahora tanto ella como yo tenemos unos tratamientos de varios años, de refuerzo de la quimioterapia. Siempre hemos sido positivos y creo que eso nos ha ayudado mucho, quiero dar mucho animo a toda la gente que esta pasando por esto, y decirles que tengan fuerza y mucho animo.
27 noviembre 2011 a las 7:33 pm
Mi mujer fallecíó hace 5 meses de cáncer, unos días antes había cumplido 39 años. Antes de detectárselo llevaba una vida sana, cuando se lo detectaron hizo todo lo que se los “expertos” dicen, extremó los cuidados en lo referente a la alimentación, realizó todas las terapias-tortura con quimio y radiología que le fueron mandando, las mutilaciones que los cirujanos vieron convenientes, todo esto sin perder nunca el ánimo, con el optimismo de que “no se iba a dejar vencer por esa maldita enfermedad”, con las tremendas ganas de vivir para cuidar nuestros dos hijos pequeños, sonriendo aun sin poderse ya mover de la cama, totalmente hinchada y con sondas en el hígado y el el brazo. A veces me pregunto si el sufrimiento adicional al que se somete a los pacientes vale para algo, más allá de enriquecer a las compañías farmaceúticas.
28 noviembre 2011 a las 12:54 am
La medicina convencional y tradicional no sabe de donde o que origina el carncer, por tanto la terapia no tiene sentido. En cuanto a la prevencion y curacion aun los cientificos no han sido capaces de ofrecer la salud; solamente tratamientos de muerte y dietas de hambre.
El cancer y las enfermedades se originan a partir de un shock o noticia inesperada que pone es riesgo nuestra supervivencia; entonces el cerebro desarrolla un programa especial biologico que nos permite solucionar o superar el problema, no hay que luchar contra las celulas que nuestro cerebro ha mandado a crear y que el mismo mandara a reducir. debemos encontrar el sentido de la enfermedad. salud cuerpo mente
26 agosto 2012 a las 1:38 pm
Lo siento Manuel