El Síndrome de Sthendhal se caracteriza por cambios a nivel fisiológico, como aumento del ritmo cardíaco, mareos y vértigos entre otros, cuando el individuo es expuesto a una sobredosis de belleza artística, pinturas y obras maestras del arte. Son síntomas similares a los sufridos por intoxicación por opiáceos.
En el tercer número de la revista Redes para la Ciencia descubrirás la relación que científicamente se ha encontrado entre el placer y el arte.

A medida que reconocemos un objeto, vamos sintiendo más placer al verlo y observarlo. (Imagen: Piazza del Duomo en Florencia).



14 junio 2010 a las 10:43 pm
¿síntomas similares a los provocados por opiáceos? increíble. ¡Esto hay que leerlo! Yo no tengo ni idea de qué síntomas se padecen al consumir opiáceos pero yo personalmente ante obras de arte que realmente me gustan lloro.
14 junio 2010 a las 11:21 pm
El sindrome de Stendhal se nos revela como un exceso de sensibilidad ante tanta belleza junta. Personalmente he tenido ocasión de sentirlo en Florencia, dentro de Santa Croce, pero ignoraba la causa.
Sinceramente pense que las carreras detras de los guias, la inoportuna hora de la siesta, no haber comido desde el desayuno, el cambio de temperatura pasando de un calor ardiente fuera a un frio sepulcral dentro, sumado a mira hacia arriba, mira hacia abajo y gira tu cuello hacia todas partes. Habían terminado produciendome vertigo, taquicardias y una desazon inexplicable.
Creo que cuando vuelva a Florencia, prestaré más atención a todos esos sintomas que produce el autentico Sindrome de Stendhal en los verdaderos amantes del arte. Yo en aquel entonces solo era una novata. Y ahora soy una esceptica al pensar que esos sintomas se pruducen más por el ajetreo, los cambios bruscos de temperatura, las cervicales forzadas al máximo…En fin, ustedes me diran.
14 junio 2010 a las 11:42 pm
Como dice mi link “la vida es arte”. De hecho, creo que todo en esta vida es arte, por eso nos gusta tanto a la mayoría de las personas, si amas la vida, amarás el arte, es una ecuación redonda. Desde Dios (para el que sea creyente), como el artista supremo, que nos regala un atardecer multicolor o los pájaros con su dulce canto, hasta un buen guiso, una buena canción o película…todo son obras de arte, cada una en su propio campo. Personalmente detesto a las personas que preguntan a los estudiantes de Historia del Arte o de Bellas Artes, que para qué sirve el Arte. Me sienta fatal, porque, en mi opinión, denotan gran ignorancia y gran falta de sensibilidad. Nadie pregunta por qué alguien oposita para ser Notario, porque todos sabemos que es para GANAR MUCHO DINERO, sin embargo, en cuanto se toca algo artístico, nunca faltan comentarios molestos que no comprenden para qué sirve el arte. Eso sí, luego todos queremos ser muy cultos e ir a los Museos como ovejitas sin falta en el viaje organizado de turno.
Saber vivir la vida es un arte y el arte no se tiene que entender, se siente.
15 junio 2010 a las 12:17 am
Entiendo el arte como medio de comunicación,en el que el elemento receptor percibe emociones subjetivas.Depende del observador,de su cultura,experiencias,inteligencia y todos los factores que influyen y condicionan su sensibilidad.Al mismo tiempo ,el objeto percibido tiene las características que el cerebro del observador le confiere cuando dirige su atención en esa dirección.El color,la forma,el sonido y cualquier característica que pueda ser interpretada por el cerebro,tiene una respuesta neurológica,por tanto,es variable y depende de la implicación emocional de cada individuo respecto a ese estímulo.
15 junio 2010 a las 12:17 am
Cuando ademas de VER nos premitimos MIRAR aparecen los verdaderos colores, solo se sienten esas sensaciones que nos llevó al mareo, ese conocimiento de que lo que esta ahí se logró una sola vez, uníco e irrepetible, MARAVILLOSO, es el mismo arte del que estamos todos hechos. Bendito aquel que se mareó porque pudo sentir que el camino mas hermoso es el de lo diferente y el amor por eso, enamoramiento que acelera el pulso, marea y provoca sensación de vetígo. Regalo de la vida para los que miramos florencia y otros lugares o “simplemente” nos hemos enamorado. Besos.
15 junio 2010 a las 9:35 am
El arte de la vida es hacer de la vida una obra de arte. Esto no recuerdo quien lo escribió pero es un axioma. ¿O no?.
15 junio 2010 a las 12:52 pm
El arte ha sido y es la mejor manifestación de la esencia del ser humano, Pobre de aquel que no haya sentido la emoción de la creación propia o ajena. Se percibe emociones que te revuelcan el alma.
15 junio 2010 a las 3:12 pm
A mi me dio un Stendhal de esos (creo) en el Victoria&Albert en Londres, cuando me enfrenté sin previo aviso a una pared plagada de cuadros sin ton ni son, ni apenas espacio entre ellos, y cuando me puse a mirar, pues nada: aquí una acuerela de Turner, al lado un Boticelli, justo encima un Rosetti… entre la mañanita que llevaba en el museo y eso, me entró una taquicardia y un aturullamiento que tuve que salir y buscar donde sentarme antes de prepararme adecuadamente para volver a entrar y asimilar lo que me esperaba en aquella pared ¿es que no pueden poner los cuadros un poco más organizados… y separados?
(sólo un apunte: a mi médico me receta opiaceos como relajante muscular y complemento ansiolítico ¿debería sacarle de su error?… supongo que el artículo se refiere a los síntomas del síndrome de abstinencia que produce la adicción a los opiaceos)
16 junio 2010 a las 4:03 pm
Cuando ademas de VER nos premitimos MIRAR aparecen los verdaderos colores, solo se sienten esas sensaciones que nos llevó al mareo, ese conocimiento de que lo que esta ahí se logró una sola vez, uníco e irrepetible, MARAVILLOSO, es el mismo arte del que estamos todos hechos. Bendito aquel que se mareó porque pudo sentir que el camino mas hermoso es el de lo diferente y el amor por eso, enamoramiento que acelera el pulso, marea y provoca sensación de vetígo. Regalo de la vida para los que miramos florencia y otros lugares o “simplemente” nos hemos enamorado. Besos.