Un proyecto de innovación en nanotecnología en los materiales de construcción y otro sobre el aprovechamiento térmico para que los purines no dañen el medio ambiente fueron los dos elegidos para los premios Sacyr “Hacemos lo imposible” en las categorías de “Innovación Tecnológica” e “Innovación Medioambiental” respectivamente.
El jurado de los premios, presidido por Eduardo Punset, ha acordado la concesión del premio en la categoría de “Innovación Tecnológica” al proyecto “Nanotecnología en los materiales de construcción” presentado por investigadores del Grupo de Estructuras de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de la Universidad de Sevilla. El objetivo del proyecto es establecer una línea de investigación centrada en la mejora de las características del hormigón, como las mecánicas, las acústicas y las térmicas, mediante la incorporación de nanotubos de carbono (NTC). Estas estructuras tubulares de dimensiones nanométricas encierran unas excelentes propiedades mecánicas que convierten a los NTC en la fibra más resistente que se puede fabricar actualmente. En palabras de los investigadores, el hormigón “reforzado” con NTC puede tener interesantes aplicaciones en construcciones de gran envergadura como puentes, túneles, presas y plataformas off-shore.
En la categoría de “Innovación Medioambiental”, el jurado ha galardonado a David Gómez Berzosa y Jonathan Barrocal Descalzo, ingenieros técnicos industriales de Valladolid. Con el proyecto “Planta energética de biomasa con aprovechamiento térmico para el desimpacto ambiental de purines”, Gómez y Barrocal plantean algo innovador: unir una planta energética a partir de biomasa, que puede proceder del cultivo del cardo, (cynara cardunculus); y una planta depuradora para el tratamiento de purines. Los purines son la parte líquida que rezuma del estiércol animal –especialmente, el del cerdo– que es muy contaminante. En las zonas de alta concentración ganadera el vertido incontrolado y manejo inadecuado de estos residuos puede causar graves problemas ambientales, ya que contaminan suelos y acuíferos. La combinación de las dos plantas permite que el calor residual de los humos de la combustión de la biomasa se utilice posteriormente para el secado de los lodos procedentes de la depura de purines que se pueden aprovechar como abono. El agua obtenida a través de este método se aprovecha en la refrigeración de la planta de biomasa.
Según se destaca en la nota de prensa del gabinete de prensa de los Premios Sacyr “Hacemos lo imposible”, ambos proyectos representan de forma sobresaliente la filosofía de los premios, basada en fomentar y estimular la innovación, la creatividad, el ingenio y la excelencia.





11 febrero 2010 a las 4:43 pm
Enhorabuena, espero que se implemente, especialmente todo lo relacionado con la protección del medio ambiente.
14 febrero 2010 a las 7:47 pm
¡Qué bien que desde la iniciativa privada se premie el interés por resolver el continuo tira y afloja de la producción y sus consecuencias! Ultimamente los materiales y medios han multiplicado su gama. Ahora toca afinar en controlar sus efectos colaterales y sus verdaderas posibilidades.