Autor: Eduard Punset 27 Septiembre 2009

Si nos perdemos, acabamos dando vueltas sobre nosotros mismos. ¿Por qué? Científicos alemanes han podido comprobar mediante un experimento que hacen falta algunas pistas esenciales para caminar en línea recta sin perderse.

Claro, ya sabíamos que cuando se tiene la Luna, el Sol o una montaña enfrente –en otras palabras, algún punto de referencia, además de querer caminar en línea recta–, era relativamente fácil conseguirlo: bastaba con seguir el punto de referencia si era visible.

Ver entrada completa y comentarios en el blog de Eduard Punset